octubre 02, 2006

Luces y sombras sónicas


Al presentarse la metamorfosis del ambiente por las luces y sombras, llegó también con su música una invitación instantánea a la expresión, el silencio, la comunión, la naturaleza y el amor.

Al volver mi mirada al escenario lo encuentro a él: delgado, sencillo en su vestimenta angosta y en ocasiones sentado con sus pies empujándolo hacia arriba. Parece que él sueña y al mismo tiempo que sus pensamientos lentamente lo reproducen a sí mismo y lo transforman... no es más un soñador, es un creador, sale de la profundidad agitada de sus propios recuerdos... su alma lo impulsa hacia adelante, como si conociera el misterio del claroscuro del universo y lo convirtiera en su maqueta.

Y entonces, mirarlo deja de ser necesario por que lo vuelvo a encontrar a él en su propia dimensión, en esos momentos en los que a pesar de todo el poder de su lira no sobrepasa en ninguna parte los límites la musicalidad del espacio, su equilibrio entre el sonido y la sustancia misma del silencio trasciende en otros balances: sentimientos, pensamientos y todas las experiencias vividas.

Y tal vez en alguna melodía mi mirada se encuentre con la suya... entonces, advierto su llegada sonora y permito su entrada, como si se tratase de la Naturaleza a la que reconozco como mi única Diosa e igual que a ella, le tiendo mi fe absoluta basada en su melódica belleza...

3 comentarios:

Francisco Torres dijo...

Fue un gran concierto, como ya es común mi uso de la palabra memorable, ahora no la voy a usar. Fué un gusto conocer a tu hermana y por su puesto a ti.

Saludos.

Francisco Torres dijo...

Perdón!!! error de dedo, hermano y a ti :P

Carimy dijo...

:O empezaba a creer que sabias algo que yo no... jeje!
Si, pura musica bella!!!... todo muy chido.
Y el gusto es mutuo!
Besos