Ayer, por obvias razones, recordaba mi primer día en el lugar que hasta la semana pasada había sido mi feliz y hermoso trabajo: en la SE.
Realmente el primer día ahí no fue bonito... comenzó mal, antes de lo que tenía programado según Recursos Humanos, a petición de mi jefe me presenté 15 días antes, el problema era que yo estaba aún en la escuela... y me resultaba complicado adelantar mis planes, pero tuve que hacerlo... ni "modos" de decirle que no a quien ni me conocía y estaba apostando su fe en mi dandome la oportunidad de trabajar como economista y en mi especialidad.
La urgencia de él se derivaba de un curso que organizaba el área en la que trabajaría y mi jefe consideraba una buena introducción a las actividades que en adelante manejaría... eso era en la mañana... pero la primera tarde fue terrible: sola, sin computadora, sin tener claro de que iba la cosa, aterrada... la verdad ya no quería ni ir!
Y luego, al paso de los días... me encontré con un mundo de ideas que hicieron que fuera la más feliz... y al paso del tiempo, ese lugar me regaló amig@s, experiencias y la más grande de las oportunidades de mi vida profesional.
Ayer fue mi primer día en mi nuevo trabajo... y, estoy maravillada... como todo, hay que ser paciente con los ajustes del cambio... igual que la vez pasada tengo la angustía de lo nuevo, de escuchar un idioma que no entiendo, de explorar nuevos caminos, de no hablar con nadie por que no los conozco, pero mis temores no son terrorificos... mi jefa es una chulada de mujer, me encanta saber que trabajaré con ella y le estoy eternamente agradecida de rescatarme del más nefasto de los sentimientos que conozco: el miedo y de no haber permitido que llegará al peor de todos: la desesperanza o la resignación.
... Y yo? tengo la misión de aprender mucho... y convertirme en la mejor en ello!



